Este articulo es una traducción del Dr. Mischoulon, profesor de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard y Director del Programa de Investigación y Clínica de Depresión (DCRP) del Hospital General de Massachusetts (MGH). Es psiquiatra certificado por la junta y acupunturista médico acreditado.

¿Cómo pueden los omega-3 mejorar la depresión?

Se han propuesto diferentes mecanismos de acción. Por ejemplo, los omega-3 pueden viajar fácilmente a través de la membrana celular del cerebro e interactuar con las moléculas relacionadas con el estado de ánimo dentro del cerebro. También tienen acciones antiinflamatorias que pueden ayudar a aliviar la depresión. Más de 30 ensayos clínicos han probado diferentes preparados de omega-3 en personas con depresión. La mayoría de los estudios han utilizado los omega-3 como terapia complementaria para las personas que toman antidepresivos recetados con beneficios limitados o nulos. Menos estudios han examinado la terapia de omega-3 sola. En los ensayos clínicos se suele utilizar el EPA solo o una combinación de EPA más DHA, en dosis de 0,5 a 1 gramo por día a 6 a 10 gramos por día. Para dar alguna perspectiva, 1 gramo por día correspondería a comer tres comidas de salmón por semana. Los meta-análisis (investigaciones que combinan y analizan los resultados de múltiples estudios) generalmente sugieren que los omega-3 son efectivos, pero los hallazgos no son unánimes debido a la variabilidad entre las dosis, las proporciones de EPA y DHA, y otras cuestiones de diseño del estudio. Los preparados más eficaces parecen tener al menos un 60% de EPA en relación con el DHA. Aunque se cree que el DHA es menos eficaz como antidepresivo, puede tener efectos protectores contra el suicidio. Trabajos recientes en el Hospital General de Massachusetts y en la Universidad de Emory sugieren que las personas deprimidas con sobrepeso y con una elevada actividad inflamatoria pueden ser particularmente buenos candidatos para el tratamiento con EPA. Los niños y adolescentes con depresión también pueden beneficiarse del suplemento de omega-3. En Harvard, se está llevando a cabo un gran estudio que examina si la suplementación de omega-3 (sola o en combinación con la vitamina D) puede prevenir la depresión en adultos mayores sanos.

Omega-3 para otras condiciones de salud mental

Estos han sido estudiados en varios trastornos del estado de ánimo, como la depresión posparto, con algunos resultados prometedores. En el trastorno bipolar (depresión maníaca), los omega-3 pueden ser más eficaces para la fase de depresión que para la fase maníaca de la enfermedad. También se ha propuesto que los omega-3 alivien o prevengan otras afecciones psiquiátricas, entre ellas la esquizofrenia, el trastorno límite de la personalidad, el trastorno obsesivo compulsivo y el trastorno de déficit de atención. Sin embargo, todavía no hay pruebas suficientes para recomendar los omega-3 en estas condiciones.

¿Qué dosis de omega-3 es beneficiosa?

Las dosis para la depresión varían de menos de 1 g/día a 10 g/día, pero la mayoría de los estudios utilizan dosis entre 1 y 2 g/día. En mi práctica, recomiendo 1 a 2 g/día de una combinación EPA+DHA, con al menos un 60% de EPA, para la depresión mayor. Soy más precavido con los pacientes con depresión bipolar, porque los omega-3 pueden provocar manía, como la mayoría de los antidepresivos. En estos individuos, recomiendo usar el omega-3 con precaución, y preferiblemente en combinación con un estabilizador del estado de ánimo recetado.

Efectos secundarios y otras consideraciones de seguridad

Son generalmente seguros y bien tolerados. El malestar estomacal y el «sabor a pescado» han sido las quejas más comunes, pero ahora son menos frecuentes gracias a los métodos de fabricación que reducen las impurezas. Las preocupaciones anteriores sobre el aumento del riesgo de hemorragias por los omega-3 han sido ampliamente desmentidas, pero se sigue aconsejando precaución a las personas que toman anticoagulantes o que están a punto de someterse a una intervención quirúrgica. Como se ha mencionado, es necesario tener precaución en las personas con trastorno bipolar para prevenir el ciclo de la manía. Debido a que los omega-3 son importantes para el desarrollo del cerebro y el embarazo agota los omega-3 en las mujeres embarazadas, en teoría, la suplementación debería beneficiar a las mujeres embarazadas y a sus hijos. El consumo de pescado durante el embarazo está respaldado por la FDA, pero como no disponemos de datos a largo plazo sobre la seguridad o la dosis óptima de omega-3 en el embarazo, las mujeres embarazadas deberían considerar juiciosamente los suplementos de omega-3.

La conclusión sobre los omega-3 y la salud mental

Los ácidos grasos omega-3 son tratamientos naturales prometedores para los trastornos del estado de ánimo, pero necesitamos más investigaciones sobre su funcionamiento, su eficacia real y su seguridad a largo plazo antes de poder hacer recomendaciones concluyentes para las personas que controlan las condiciones de salud mental o que desean mejorar su estado de ánimo.
Referencia
Articulo:https://www.health.harvard.edu/blog/omega-3-fatty-acids-for-mood-disorders-2018080314414
Investigación: Rationale and design of a large-scale ancillary study evaluating vitamin D and marine omega-3 fatty acid supplements for prevention of late-life depression. Contemporary Clinical Trials, May 2018.