Mi familia no creía que estaba luchando por mi salud mental

Codaeuln

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Intentare resumir varias historias para no aburrirlos, espero que de un poco de esperanza a alguien que este pasando por lo mismo. Durante mucho tiempo, tuve problemas con mi salud mental. Recuerdo que hace años le pregunté a mi madre ¿escuchar y ver cosas es normal? , y aún recuerdo su respuesta.
Deja de jugar, no te hace falta nada, no puedes tener problemas reales de salud mental
En esa etapa estaba increíblemente deprimida, ansiosa y asustada de mí misma y de lo que podía hacer. Cada vez que intentaba comunicarme y pedir ayuda a alguien porque estaba viendo cosas, ella siempre les daba una excusa para descartar lo que me estaba sucediendo, ¡como si necesitara dormir más o necesitara «mantenerme alejada de ese teléfono!». Solo desearía que ella me hubiera escuchado un poco más, en lugar de ignorarme, tratarme como mentirosa o enojarse e impacientarse conmigo. Si ella hubiera escuchado, me habría sentido más capaz de manejarme durante mis malos episodios. Teniendo en cuenta que ni siquiera mi propia madre me creía, realmente me sentí sola y pensé que nadie me escucharía y me descartarían como mentirosa o incluso falsa. Se me dificultó buscar ayuda o cuidarme de la manera necesaria. Ahora que estoy en mis últimos años de universidad y estoy en una relación, tuve que ser sincera conmigo misma y reconocer que tengo problemas con los que necesito ayuda. Me ha llevado mucho tiempo aprender a confiar en las personas, pero ahora se, que a las personas a las que realmente les importo, no me dirán que soy demasiado joven o que estoy cansada o que mi teléfono es el culpable de todo. Me ha llevado años darme cuenta de que necesito ayuda y que nadie más que yo puede elegir si lo que estoy tratando es real o no. No necesito que alguien compare sus propias experiencias con las mías y considere que mi grito de ayuda es válido o no. Pero si hubiera tenido una madre que me creyera y me hubiera llevado para obtener la ayuda que necesitaba, ahora podría haber superado mejor mis condiciones. Algunas personas no se dan cuenta de que la salud mental no discrimina la edad y, lamentablemente, fue la persona a la que más admiro la que me falló.
 
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